Si tuviésemos una idea singular y única concepción de lo que creemos es
amar todo sería más fácil. Pero no existe y por ende surgen miles de
dicotomías, entre lo que suponemos es, lo que creemos que sentimos y lo que
anhelamos vivir.
Hoy en día nos hacen creer que amar es algo sencillo. Que no presenta
falencias. Que es perfecto si es correcto. Amor es una palabra que se usa tan
habitualmente que perdió sentido, por ello todas sus acepciones, todas sus diferentes formas de entenderlo, ya están tan
naturalizadas que perdieron sentido hace tiempo.
Decir TE AMO es tan insulso como decir HOLA. Y no un hola interesado, sino
ese hola que se dice por educación cuando alguien llega. Te AMO ya no significa
lo que los trovadores le hacían sentir a sus señoras; ya no es el TE AMO de las
novelas románticas y caballerescas. Te AMO es sinónimo de: te aprecio, compromiso,
una frase linda…
Sin dudas todos tenemos una idea de lo que suponemos es el AMOR y tras ella
orientamos nuestras vidas, nuestras esperanzas, nuestros deseos. En nuestro
imaginario suena tan lindo que anhelamos con fuerza concretar nuestro ideal,
pero la realidad aparece corriendo de manera opuesta a lo que pretendíamos y
allí chocan, resultando catastrófico
para nuestra alma o corazón; la desilusión y la agonía no tardan en hacerse
presentes y nuestras vidas parecen diluirse en lágrimas. Pero eso es sólo una
sensación.
El AMOR entonces no es más que una utopía que cuando creemos alcanzar se
nos escapa de las manos. No supera el plano de la fantasía y la imaginación.
AMOR es una mezcla sentimientos, acciones y suposiciones. Todos creemos amar,
pero ¿Cuántos realmente aman? ¿Cuántos realmente encuentran el AMOR? ¿Qué
creemos que es amar? ¿AMAMOS o solo dependemos de una persona? ¿AMAMOS o solo
tenemos miedo a la soledad? ¿AMAMOS o disfrutamos del momento? ¿AMAMOS o solo
vivimos en una fantasía?
Reconozco que hay personas que pueden no estar de acuerdo con lo que
pienso, que afirman haber encontrado el amor y personalmente no me interesa
contradecirlas; quizás ellas estén bien o quizás no. No busco destruir sus
fantasías, quizás si abrir sus ojos, hacerlos más atentos, menos ingenuos o quizás
no. Puede que sea pura palabrería barata lo que digo pero también puede que no.
Cada uno es libre de decidir, cada quien sabe lo que vivió, lo que sintió, lo
que sufrió. De nuevo surge la idea de AMOR como una palabra con tantos
significados y tan “obvia” que quizás nadie se preguntó si realmente “ESO” que
vivía era AMOR.
Por mi parte, hubo un tiempo en el que creí ilusamente que realmente amaba
y me amaban. En realidad no fue un tiempo, fueron varios momentos diferentes,
incluso personas diferentes. Puede que sea una razón por la que digo todo esto;
quizás sea por despechada, rencorosa, envidiosa; aunque yo no lo veo así. Esto
es sobre mí, aunque aún no entiendan porqué y por ende quizás sólo yo me
entienda.
La cuestión es sencilla, si realmente me pongo analizar las situaciones que
padecí -por así decirlo- si intento objetivar mis experiencias, si busco no
engañar a nadie y aspiro a expresar lo que verdaderamente sentí, podría decir
que lo “MÍO” nunca fue amor- amor como creo entenderlo hoy - más que amor puede
decirse que fueron intentos fallidos, pequeños errores que cometí más de una
vez, engañosas relaciones “amorosas”, suposiciones de “amores”,” amantes” efímeros
y necio; simples DERROTAS DE AMOR …
( Continua .. )
Daniela Asfura


